Los recientes acontecimientos a causa de la explosión de una batería, que han tenido lugar en el metro de Madrid, han causado verdadero pánico, obligando incluso al maquinista a echar el freno para desalojar a los viajeros.
El hecho que ocurrió de manera súbita procedía nada más y nada menos que del interior del bolso de una mujer en el que portaba una tablet con teclado.
Este suceso nos hace preguntarnos por qué algunas baterías de dispositivos móviles pueden empezar a arder sin más. Y en momentos así es muy importante no entrar en pánico y pensar razonablemente en los motivos que pueden generar este tipo de casos, que si se estudian con detenimiento son bastante puntuales y a menudo por un mal uso por parte del usuario.
Lo primero que debes tener claro, es que los móviles, las tablets y los ordenadores portátiles, usan una batería de litio que suelen tener entre 6 y 12 celdas de iones de litio, en algunas condiciones el problema surge, cuando se da un cortocircuito en el interior de una de las celdas, es decir, cuando la membrana que separa los electrodos falla y ambos se tocan lo que puede generar, recalentamiento o incluso una explosión. Los motivos pueden ser varios.

Defecto de fabricación o mal diseño: El cual puede generarse por falta de espacio entre los electrodos y las membranas separadoras; materiales demasiado endebles para proteger la batería, y control de calidad en la fabricación.

• Exceso de calor: Como ya lo hemos resaltado en artículos anteriores, el exponer nuestra batería a un calor excesivo puede producir obstrucción en la ventilación, y por ende una explosión inminente de la batería.

• Golpes: Al sufrir cualquier tipo de golpe puede producirse una perforación en la batería de iones de litio que a la larga provocara un cortocircuito.

• Cargador defectuoso: Un cargador de mala calidad puede dañar la batería de ion de litio. Si transmite mas carga o más calor de lo recomendado, puede causar que la batería termine ardiendo.

• Fuga térmica: Este puede ser el resultado en el peor de los casos, que es generada por una reacción en cadena que termina con un cortocircuito, y como consecuencia, tendremos una batería hinchada indicándonos de que las células se están rompiendo, motivo por el cual hay que cambiarla rápidamente.

Después de tener esta información es importante recalcar, que aunque la tecnología de estas baterías “es muy segura” y todas se prueban antes de comercializarse, no podemos olvidar que su buen uso es vital para proteger incluso nuestro propio bienestar.